¿Mi web está lenta? Ataque a servidores web
En los tiempos digitales actuales, la interrupción en la presencia en línea puede tener graves consecuencias para las empresas. Un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) se trata de un intento malicioso de interrumpir el tráfico de un servidor o red determinada, sobrecargándolo mediante un flujo masivo de tráfico de Internet. Estos ataques no solamente causan interrupciones en las operaciones comerciales, sino que también pueden llevar a extorsiones por parte de los ciberdelincuentes.
¿Qué son los ataques DDoS?
Para profundizar lo mencionado con anterioridad, podemos decir que los ataques DDoS son especialmente efectivos debido a que agotan los recursos del servidor, limitando la disponibilidad para el tráfico legítimo y provocando una degradación generalizada del rendimiento. Estos ataques funcionan infectando dispositivos IoT con malware, creando botnets que pueden llevar a cabo un ataque de manera remota.
A partir de este punto, los bots de una botnet sobrecargan una red enviando tráfico malicioso a su dirección IP, lo que resulta en una denegación de servicio. Por eso, el principal desafío tiene que ver con distinguir entre usuarios legítimos y bots maliciosos.
Entre los principales tipos de ataques DDoS, podemos destacar:
Ataques de protocolo: Su objetivo tiene que ver con los protocolos usados para la transferencia de datos, a fin de colapsar un sistema. Las inundaciones SYN, por ejemplo, saturan el proceso de conexión TCP/IP enviando un torrente de paquetes SYN sin finalizar la conexión para que el sistema quede en espera.
Ataques volumétricos: Son los que buscan saturar el ancho de banda del objetivo, como puede ser el caso de una inundación UDP que envía paquetes forjados para generar un flujo masivo de tráfico de respuesta, agotando los recursos de la red.
Ataques a nivel de aplicaciones: Son los más complejos debido a que imitan el comportamiento normal y ejecutan solicitudes válidas diseñadas para consumir los recursos del servidor de backend.
¿Cómo detectar un ataque DDoS?
Un punto fundamental tiene que ver con reconocer los síntomas de un ataque DDoS a tiempo para mitigar sus efectos rápidamente. Por eso, algunas señales a observar son las siguientes:
Alta demanda de una sola página.
Rendimiento lento o inexplicable de la red.
Mala conectividad.
Interrupciones o caídas de la web.
Un servidor que responde con un error 503.
Tráfico inusual originado de una sola dirección IP.
Problemas de lentitud reportados por empleados que usan software interno.
Timeouts en la solicitud de ping (TTL).
¿Cómo prevenir y mitigar ataques DDoS?
Aunque no hay una solución única para prevenir los ataques DDoS, las siguientes prácticas pueden reducir su potencial y daño:
Crear un plan de respuesta a denegación de servicio, definiendo cómo actuará la organización antes, durante y después de un ataque.
Conocer el tráfico de la red para identificar anomalías.
Hacer que la red sea resiliente, diversificando los centros de datos y ubicándolos en distintas redes y ubicaciones físicas.
Incrementar el ancho de banda para absorber un volumen mayor de tráfico fácilmente.
Usar hardware y software anti DDoS.
Adoptar la nube para mejor capacidad de mitigación de DDoS.
Aplicar limitación de velocidad, restringiendo la cantidad de solicitudes o conexiones permitidas en un período de tiempo determinado.
Subcontratar una protección DDoS.
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